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En el marketing, y sobre todo en el marketing digital, cada día se habla más sobre la importancia de tener en cuenta las emociones. Así como también de cómo provocar las emociones que deseamos.

Pero ¿Qué son las emociones?

Todas las emociones son química en nuestro cuerpo y cerebro (fisiológicos y endocrinos). Son hormonas y nerotransmisores son mensajeros químicos. Nos hacen sentir y ver la realidad que nos rodea de un modo concreto.

La diferencia es que los neurotransmisores permiten la comunicación autocrina (es decir, entre dos células que estén una cerca de la otra como las neuronas: sinapsis) y las hormonas permiten la comunicación endocrina (es decir entre células que se encuentran a larga distancia)

Las emociones han evolucionado con nosotros, y tienen una función adaptativa.

Esto implica que en ocasiones nuestras emociones con millones de años a sus espaldas y nuestro modo de razonar en el siglo XXI y nuestro contexto no siempre vayan de la mano.

Puedes saber más de la relación de las emociones con el neuromarketing en nuestra sección de Neuro.

EMOCIONES ÚTILES VS. EMOCIONES PERJUDICIALES. 

Aunque todas las emociones son adpatativas, el uso que hagamos de ellas puede llevarnos por el buen camino, o alejarnos. Tener una buena inteligencia emocional puede ser clave. Hay que aprender a entender las emociones y manejarlas en la medida de lo posible.

Las emociones útiles son aquellas que nos ayudan a resolver problemas. Esto no quiere decir que se trate sólo de emociones agradables o de sentirse bien. Podemos necesitar sentirnos incómodos,.. Pero sin un sufrimiento grave. Son las emociones que nos llevan hacia delante.

Las emociones perjudiciales pueden ser las mismas, pero mal llevadas, desbordadas. Se trata de las emociones que no nos ayudan en la adaptación, sino más bien lo contrario. De aquellas que pueden dificultarnos la supervivencia. Hablamos de aquellas que nos sobrepasan y no nos dejan ser nosotros mismos.

FUNCIONES DE LAS EMOCIONES. 

MIEDO.

Es indispensable. Sin el miedo no sobreviviríamos. Sin él no calcularíamos los peligros. Del miedo depende la respuesta del cuerpo en los momentos en los que nuestra vida puede peligrar.

El miedo es una alarma interna que despierta cuando interpreta que estamos ante una situación en la que nuestros recursos pueden no ser suficientes.

El miedo como emoción útil nos ayuda a calcular riesgos y no por ejemplo no arriesgar la vida sin posibilidad de supervivencia. Hace que la amígdala reaccione y corramos más rápido si nos persigue un león. Pero también puede ser perjudicial. Un miedo paralizante que impide que avancemos o que no nos permita iniciar un proyecto por miedo a salir de nuestra zona de confort.

ALEGRÍA.

Nos encanta. A quién no le gusta sentirse alegre. Se trata de una emoción capaz de embargar al cuerpo por completo.

Se trata de una emoción que reduce las preocupaciones y el malestar.

Que resulta útil es evidente. Alguien alegra tiene una mejor visión de las preocupaciones esta más dispuesta a ver las cosas de modo positivo y es más capaz de dar el paso necesario.

Ahora más que una parte perjudicial se trata de saber que las emociones son todas necesarias. Alguien no puede realmente permanecer totalmente alegre, sobre todo porque ello implicaría ausencia de otras emociones como la tristeza o el miedo. Ello sólo implicaría que en nuestro cerebro hormonalmente tal vez no todo funciona como debe.

TRISTEZA.

Nos encierra en nosotros mismos. Se trata de una emoción necesaria para pasar por algunas situaciones difíciles de vivir.

Esta que acabamos de mencionar es su parte útil. Sin tristeza no se asumen y superar situaciones dolorosas que nos pueden rodear en un momento dado. Su parte perjudicial también puede ser evidente. Un estado de tristeza permanente no lleva hasta el abismo.

Las mujeres químicamente son más propensas a la tristeza, mientras que los hombres lo son a la ira.

IRA.

Es evidente que no nos sale siempre todo bien y a la primera. Aparece entonces la frustración que puede desencadenar en ira.

Aunque a veces no lo parezca, la ira y la frustración bien llevada puede llevarnos hasta la autoafirmación. Pero mal llevada se puede convertir en la peor de las emociones perjudiciales. Puede llevarnos a cometer grandes errores.

ASCO.

Parece una emoción secundaria frente a otras que hemos visto. Entonces porqué esta emoción.

Si el miedo nos ayuda a calcular riesgos para sobrevivir, el asco es la compañera. Gracias al asco el ser humano a aprendido a identificar esa emoción entra objetos y sobre todo alimentos que pueden suponer nuestra muerte.

Piensa en la relación entre el asco y la sensación que acompaña a esta emoción y cuándo la sientes y entenderás mejor de que hablamos.

El asco mal llevado, puede ser una emoción perjudicial que como el miedo en cierto modo nos paraliza en nuestro mundo y no nos deja avanzar ni interactuar.

Además la relación y superposición de estas emociones, nos pueden situar en distintos estados, como la intriga, el aborrecimiento, la sorpresa, el éxtasis, la traición y la justicias,…

Un buen marketing no puede dejar de lado a nuestras emociones para su estrategia digital. Sin ellas no somos humamos. El buen marketing tienen que tener un componente de marketing emocional.

Esperamos que hayas disfrutado de este post y ahora sepas más sobre que son las emociones y algunas de las principales con las que contamos 😉 En tal caso comparte en las Redes Sociales y dinos que opinas.

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